Carlos Gardel
Cuesta abajo
Música: Carlos Gardel
Letra: Alfredo Le Pera
Interprete: Carlos Gardel
|
Si arrastré por este mundo Si crucé por los caminos Era para mí la vida entera, |
Ahora, cuesta abajo
en mi rodada, las ilusiones pasadas ya no las puedo arrancar. Sueño con el pasado que añoro, el tiempo viejo que lloro y que nunca volverá... Por seguir tras de sus huellas Ahora, triste en la pendiente, |
Por una cabeza
Música: Carlos Gardel
Letra: Alfredo Le Pera
Interprete: Al pacino
|
Por una cabeza de un noble potrillo Por una cabeza |
Por una cabeza Cuántos desengaños, por una cabeza, Basta de carreras, se acabó la timba, |
El día que me quieras
Música: Carlos Gardel
Letra: Alfredo Le Pera
Interprete: Carlos Gardel
|
Acaricia mi ensueño El día que me quieras |
El día que me quieras El día que me quieras La noche que me quieras |
Enrique
Santos Discépolo
Uno
Música: Mariano Mores
Letra: Enrique Santos Discépolo
1943
Uno busca lleno de esperanzas
el camino que los sueños
prometieron a sus ansias...
Sabe que la lucha es cruel
y es mucha pero lucha y se desangra
por la fe que lo empecina.
Uno va arrastrándose entre espinas
y en su afán por dar su amor
sufre y se destroza hasta entender,
que uno se quedo sin corazón...
Precio de castigo que uno entrega
por un beso que no llega
o un amor que lo engaño.
Vacío ya de amar y de llorar
tanta traición.
Si yo tuviera el corazón,
el mismo que perdí...
Si olvidara a la que ayer
lo destrozo, y pudiera amarte,
te abrazaría tu ilusión
para llorar tu amor.
Pero Dios te trajo a mi destino
sin pensar que ya es muy tarde
y no sabré como quererte...
Déjame que llore
como aquel que sufre en vida
la tortura de llorar su propia muerte.
Buena como eres salvaría
mi esperanza con tu amor.
Uno esta tan solo en su dolor,
Uno esta tan ciego en su penar.
Pero un cristo cruel
que es peor que el odio,
punto muerto de las almas,
tumba horrenda de mi amor,
maldijo para siempre y me robo
toda ilusión...
Yira yira
Interprete: Carlos Gardel
Enrique Santos Discépolo
Cuando la suerte que es grela
fallando y fallando, te largue parao,
cuando estés bien en la vía,
sin rumbo desesperao...
Cuando no tengas ni fe,
ni yerba de ayer,
secándose al sol...
Cuando rajes los tamangos
buscando ese mango
que te haga morfar...
La indiferencia del mundo
que es sordo y es mudo,
recién sentirás.
Verás que todo es mentira,
veras que nada es amor,
que al mundo nada le importa,
Yira...yira...
Aunque te quiebre la vida,
aunque te muerda un dolor,
no esperes nunca una ayuda
ni una mano... ni un favor.
Cuando estén secas las pilas
de todos los timbres
que vos apretás...
Buscando un pecho fraterno
para morir abrazao...
Cuando te dejen tirao
después de cinchar
lo mismo que a mi...
Cuando manyes que a tu lado
se prueban la ropa
que vas a dejar...
Te acordaras de este otario
que un día cansado
se puso a ladrar.
Verás que todo es mentira,
veras que nada es amor,
que al mundo nada le importa,
Yira...yira...
Aunque te quiebre la vida,
aunque te muerda un dolor,
no esperes nunca una ayuda
ni una mano... ni un favor.
1926
Cambalache
Enrique Santos Discépolo
Que el mundo fue y será una porquería,
ya lo se...
en el quinientos seis
y en el dos mil también.
Que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
valores y dublés...
Pero que el siglo veinte
es un despliegue
de maldad insolente
ya no hay quien lo niegue.
Vivimos revolcaos en un merengue
y en un mismo lodo
todos manoseaos...
Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor..
ignorante, sabio, chorro,
generoso o estafador
¡Todo es igual! ¡Nada es mejor!
¡Lo mismo un burro
que un gran profesor!
¡No hay aplazaos ni escalafón,
los inmorales nos han igualao!
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
da lo mismo que sea cura,
colchonero, rey de bastos,
caradura o polizón...
¡Que falta de respeto,
que atropello a la razón!
¡Cualquiera es un señor!
¡Cualquiera es un ladrón!
Mezclao con Stavisky va Don Bosco
y "La Mignón",
Don Chicho y Napoleón,
Carnera y San Martín...
Igual que en la vidriera irrespetuosa
de los cambalaches
se ha mezclao la vida
y herida por un sable sin remache
ves llorar la Biblia
contra un calefón.
Siglo veinte, cambalache
problemático y febril
El que no llora, no mama,
y el que no afana es un gil.
¡Dale nomás! ¡Dale que va!
¡Que allá en el horno
nos vamo a encontrar!
¡No pienses más,
sentate a un lao!
Que a nadie importa
si naciste honrao.
Que es lo mismo el que labura
noche y día, como un buey
que el que vive de los otros,
que el que mata o el que cura
o está fuera de la ley.
(1935)
Sugerencias:
mreyesdeza@hotmail.com