Fernando Pessoa

Poemas filosoficos

Ser para mi

Ser es, para mí, admirarme
de estar siendo


El horror de conocer (Habla Fausto)


Cuanto toma una forma o ilusión
de forma, en las palabras, no consigue
darme, cerrada la mirada, en mí,
del pensamiento, la ilusión de ser
una expresión de lo que no se expresa
ni por decir que no se expresa. Vida,
Idea, Esencia, Trascendencia, Ser,
todo cuanto de vago y de sombroso
pueda ocurrirse al sueño de pensar,
aunque sea hondamente concebido,
ni aún por horror de ese imposible deja
entrever, de lo que es, sombra o deseo.

¡Con cuánta realidad el mundo es sueño!
¡Con qué ironía, mas que todo amarga,
no me constriñe, fria y negramente,
a mí esta inquieta pretensión de ser!


Lo que vemos de las cosas


Lo que vemos de las cosas son las cosas
¿ Por qué habíamos de ver una cosa si hubiese otra?
¿ Por qué ver y oír sería engañarnos si ver y oír son ver y oír?

Lo esencial es saber ver,
saber ver sin estar pensando,
saber ver cuando se ve,
y no pensar cuando se ve,
no ver cuando se piensa.

Pero esto (¡tristes de nosotros que llevamos el alma vestida!)
esto exige un estudio profundo,
un aprendizaje de desaprender
y un secuestro en la libertad de aquel convento
del que los poetas dicen que las estrellas son las monjas eternas
y las flores las penitenete convictas de un solo día,
pero donde después de todo las estrellas no son más que las estrellas
ni las flores otra cosa que flores,
y por eso es por lo que las llamamos estrellas y flores.


Para ser grande


Para ser grande, sé entero: nada
tuyo exagera o excluye,
Sé todo en cada cosa. Pon cuanto eres
en lo mínimo que hagas,
Así la luna entera en cada lago
brilla, porque alta vive.


No estoy pensando en nada

No estoy pensando en nada
y esa casa central , que no es cosa ninguna
me resulta agradable como el aire de la noche,
Fresco en contraste con el verano caliente del día.

No estoy pensando en nada, ¡y qué bien!

Pensar en nada
es tener el alma en propiedad y entera.
Pensar en nada
Es vivir íntimamente
el flujo y el reflujo de la vida ...
No estoy pensando en nada.
Es como si me hubiese acostado mal
Un dolor en la espalda, o en un lado de la espalda,
hay un amargor de boca en mi alma:
es que a fin de cuentas,
no estoy pensando en nada,
pero verdaderamente en nada,
en nada...


Despues de todo, la mejor manera de viajar es sentir.

Despues de todo, la mejor manera de viajar es sentir.
Sentirlo todo de todas las maneras.
Sentirlo todo excesivamente,
porque todas las cosas son, en verdad, excesivas
y toda la realidad es un exceso, una violencia,
una alucinación extraordinariamente nítida
que vivimos todos en común con la furia de las almas,
el centro hacia el que tienden las extrañas fuerzas centrífugas
que son las psiquis humanas en su consonancia de sentidos.
...


Poema en Linea Recta


[Uno de mis preferidos, poema de anti-heroés, de quienes se equivocan y hierran y no cuidan ninguna imagen,dando la otra cara, la que conocen siempre los intimos.]

Nunca he conocido a quien se haya llevado una soba.
Todos mis conocidos han sido campeones de todo.

Y yo, tantas veces despreciable, tantas veces puerco,
tantas veces vil, yo, tantas veces indiscutiblemente parásito,
indisculpablemente sucio,
yo, que tantas veces no he tenido paciencia para bañarme,
yo, que tantas veces he sido rídiculo, absurdo,
que he enrollado los pies públicamente en la alfombra de las ceremonias,
que he sido grotesco, mezquino, sumiso y arrogante,
que he sufrido afrentas y me he callado,
que cuando no me he callado, he sido mas ridículo todavía;
yo que les he resultado cómico a las camareras del hotel,
yo, que he visto guiñar los ojos a los mozos de cuerda,
yo, que he hecho granujadas financieras,
pedido prestado sin pagar,
yo, que cuando llegó la hora de las bofetadas,
me agaché fuera del alcance de la bofetada;
yo que he sufrido la angustia de las pequeñas cosas ridículas,
me doy cuenta que no tengo par en esto en todo el mundo.
Todo el mundo que conozco y que habla conmigo
jamás hizo nada ridículo, nunca sufrío una afrenta,
nunca fue sino príncipe - todos ellos príncipes- en la vida.......

¡Ojalá oyese alguien la voz humana
que confesase , no un pecado, sino una infamia;
que contase, no una violencia, sino una cobardía!
No, todos son el Ideal, si los escucho y me hablan.
¿Quién hay en este ancho mundo que me confiese que
ha sido vil una vez?
¡Oh principes, hermanos míos,

coño, estoy harto de semidioses!
¿Dónde hay gente en el mundo?

¿Entonces soy yo quien es vil y erróneo en esta tierra?

Las mujeres podrán no haberlos amado,
pueden haber sido traicionados, pero ¡ridiculos, nunca!
Y yo, que he sido ridículo sin haber sido traicionado,
¿cómo puedo hablar con mis superioressin titubear?
Yo, que he sido vil, literalmente vil,
vil en el sentido mezquino e infame de la vileza.


Librenme los dioses en su arbitrio superior

Librenme los dioses
en su arbitrio
superior y urdido a escondidas
de amor, gloria y riqueza.

Librenme pero déjenme,
déjenme tan sólo
la conciencia lúcida
los dioses y solemne
de las cosas y de los seres.

Poco me importa
amor o gloria
La riqueza es un metal, la gloria un eco
y el amor una sombra.

Mas la concisa
atención puesta
en las formas y en las maneras de los objetos
tiene abrigo seguro.

Sus fundamentos
son todo el mundo,
su amor es el plácido universo,
su riqueza la vida.

Su gloria
es la suprema certeza de la solemne y clara posesión
de las formas de los objetos.

El resto pasa y teme la muerte.
Sólo nada teme o sufre la visión clara
e intútil del Universo.

Ella así se basta,
nada desea
salvo el orgullo de ver siempre claro
hasta dejar de ver.

Sigue tu destino

Sigue tu destino,
riega tus plantas,
ama tus rosas.
El resto es la sombra
de árboles ajenos.

La realidad es simpre más o menos
como queremos.
Sólo nosotros somos siempre
iguales a nosotros mismos.

Suave es vivir sólo.
Grande y noble es siempre
vivir simplemente.
Deja el dolor en aras
como exvoto a los dioses.

Ve de lejos la vida
No la interrogues nunca.
ella nada puede decirte.
La respuesta está
más allá de los Dioses.

Mas serenamente
imita al Olimpo en tu corazón.
Los dioses son dioses
porque no se piensan.

(Sienten la vida)

Cada uno cumple el destino que le cumple,

Cada uno cumple el destino que le cumple,
y desea el destino que desea;
ni cumple lo que desea
ni desea lo que cumple.

Quiero ignorado, y calmo (Bellisimo)

Quiero ignorado, y calmo
por ignorado, y propio
por calmo, llenar mis días
de no querer más de ellos.

A quienes la riqueza toca
el oro irrita la piel.
A quienes la fama alienta
se le empaña la vida.

Para quienes la felicidad
es sol, vendrá la noche.
Pero a quien nada espera
todo cuanto viene es grato.


Unos, con los ojos puestos en el pasado

Unos, con los ojos puestos en el pasado,
ven lo que no ven; otros, fijan
los mismos ojos en el futuro, ven
lo que no puede verse.

¿Por qué poner tan lejos lo que está tan cerca:
el día real que vemos? En el mismo trago
en que vivimos, moriremos. Coge
el día, porque eres él.


Tres sonetos (I)

Cuando miro hacía mí no me percibo.
Tengo tanta manía de sentir
que me extravío a veces al salir
de estas sensaciones que recibo.

Este licor que bebo, el aire que respiro
son propios de mi modo de existir,
y nunca sé como he de concluir
las sensaciones que a mi pesar concibo.

Ni nunca, realmente, comprobé
si en verdad siento lo que siento. ¿Yo
seré como parezco en mí? ¿Seré

como me creo verdaderamente?
Hasta en las sensaciones soy un poco ateo,
ni sé bien si soy yo quien en mí siente.


Poemas Estéticos ( o así me parecen)


La belleza

A veces, en días de luz perfecta y exacta,
en que las cosas tienen cuanta realidad pueden tener,
me pregunto a mi mismo despacio
por qué siquiera atribuyo
belleza a las cosas.

¿ Una flor tiene acaso belleza?
¿ Tiene acaso belleza una fruta?
No: tienen color



Esto

Dicen que finjo o miento.
Todo lo escribo. No.
Yo simplemente siento
Con la imaginación.
No uso el corazón.

Todo lo que sueño o vivo,
Lo que me falla o acaba,
Es como una terraza
Aún sobre otra cosa.
Esa cosa es la que es bella.

Por eso escribo en medio.
de lo que no está al pie,
Libre de mi ensueño,
Serio de lo que no es.
¿Sentir? ¡Que sienta quién lee!


Todas las cartas de amor son ridículas
Álvaro de Campos

Todas las cartas de amor son
ridículas.
No serían cartas de amor si no fuesen
ridículas.

También escribí en mi tiempo cartas de amor,
como las demás,
ridículas.

Las cartas de amor, si hay amor,
tienen que ser
ridículas.

Pero, al fin y al cabo,
sólo las criaturas que nunca escribieron cartas de amor
sí que son
ridículas.

Quién me diera en el tiempo en que escribía
sin darme cuenta
cartas de amor
ridículas.

La verdad es que hoy mis recuerdos
de esas cartas de amor
sí que son
ridículos.

(Todas las palabras esdrújulas,
como los sentimientos esdrújulos,
son naturalmente
ridículas).

Sugerencias: mreyesdeza@hotmail.com

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