Entrevista con Bebo Valdes
Jueves, 29 de junio de 2006

Muchos musicólogos han dicho de Bebo Valdés que es uno de los maestros que han cambiado el curso de la música cubana para que sea tan internacionalmente conocida. Ya con 88 años, Bebo ha trabajado con las mas grandes orquestas cubanas. Comenzó en la de Julio Cueva y después paso a la Tropicana. Fue director de la orquesta de ese famoso Cabaret y realizó en Cuba la primera descarga de jazz cubano en 1952.
Beny Moré trabajó con él hasta que se fue para formar su propia orquesta. Bebo fue también uno de los primeros en orquestar el mambo inventado por Cachao. Al tiempo creó su propio ritmo, la batanga. Fue arreglista de Laserie, Fernando Álvarez, Pío Leyva, Celeste Mendoza... Después se hizo director musical de Lucho Gatica. Al tiempo se exiló y se fue a vivir a Estocolmo.
Tras treinta años de silencio y por una llamada de Paquito D"Rivera grabó Bebo rides again, punto de inflexión porque comenzó una nueva carrera a los 76 años. En 2000 participó en Calle 54 de Fernando Trueba con dos dúos históricos en Lágrimas negras con Cachao y a dos pianos en La Comparsa junto a su hijo Chucho Valdés. Después grabó en Nueva York El arte del sabor con Cachao y Patato. El álbum se llevó dos premios Grammy. En 2003 grabó con la producción de Javier Limón Lágrimas Negras junto al cantaor Diego El Cigala con el que obtuvo un retundo éxito. Ahora está girando con su última grabación Bebo de Cuba y llega a Baluarte acompañado por su hijo Rickard Valdés en las pailas, Efrain Porro en las tumbadoras y el navarro e internacional Javier Colina en el contrabajo.
Bebo no es pianista espectacular. Al contrario, es medido y absolutamente elegante, con una transmisión de sentimiento envidiable. Con ustedes el maestro.
Música y longevidad
-¿Cree que la música regenera la vida y el espíritu y otorga mas salud?
-Creo totalmente en eso. Los músicos que vivimos muchos años no creo que sólo sea porque controlamos la bebida o los cigarrillos sino porque sencillamente somos espirituales. La composición es algo que se puede estudiar en sus formas de la fuga, la armonía, etc. Pero la espiritualidad es algo que sentimos. Es como una melodía que suena en el aire cuando estás dormido. Te levantas y la escribes mientras la escuchas mentalmente. Aunque todas las cosas tienen sus excepciones. Las canciones folklóricas mas lindas del mundo las han hecho músicos que no sabían escribir partituras. Eso es espiritualidad. Otros las intentan escribir sólo a base de conocimientos y nunca obtienen esos resultados.
-¿Entonces sin inspiración no es posible crear música?
-La música es una doble complicidad entre los estudios y lo que Dios da a través del espíritu. Eso se transmite cuando uno está dormido completamente, como si estuvieras muerto. Pero no, en tu sueño igual que puedes soñar con cualquier cosa sueñas con una melodía. Así que acostumbro a escribir en «momentos clave» porque en realidad no soy yo siendo yo sino que es mi espíritu que llevo dentro. Esto hay que saberlo entender.
-¿Siendo el resultado de una manifestación espiritual cree que la música puede resultar una gran terapia para personas enfermas?
-Puede ser. Y también lo es para niños. Depende de cada individuo y de sus sentimientos. Pero los resultados positivos de la música también se observan especialmente en la niñez. Hay un muchacho en Madrid que sus padre me llaman cada vez que vengo. Se moría y el médico no acertaba con calmantes. Pero le ponían uno de mis discos y el chiquillo se tranquilizaba. Esa familia casi me ha convertido en su héroe cuando el chiquillo todavía no tiene ni un año de vida. Creo firmemente en ese poder de la música.
-¿Ese sentimiento es un don de muchas personas?
-Lo es. Cuando un músico me dice que se hace durante la vida yo le digo: «Mira, el músico nace. Después puede que no tenga la oportunidad de saber música pero ya la lleva dentro. Y si estudia la podrá desarrollar». El ser humano siempre cambia. Primero se amamanta, echa a andar, le salen los dientes y a los seis o siete años llega su primera metamorfosis y los dientes se le caen. A los trece llega otra metamorfosis y otro gran cambio. De esta manera, va evolucionando su vida siempre en constante cambio, juventud, madurez, declive y vejez. Con la música pasa lo mismo. Yo sentado puedo oír una cosa. Ese que oye soy yo pero no soy yo porque soy la materia con algo que está sonando dentro de mí que no soy yo. Y esa forma de oir evoluciona con los años. La mayoría de los músicos creemos un ciento por ciento en esto.
Saber de música
-¿De cualquier forma para hacer esos «tumbaos» que hace usted hay algún tipo de método que se puede desarrollar?
-En aquel lugar donde naciste y te criaste tienes una base. En tu país tienes unos ritmos tradicionales que se han transmitido de generación en generación. Aquí en España hay una persona que «sabe» muy poco música. Si él no me lo llega a decir personalmente no lo hubiera creído. Es Paco de Lucía. Y creo que posee la mejor técnica de un guitarrista. Cuando me lo presentaron me dijo que no sabía música y le dije: «No me engañe». El concierto de Aranjuez tocado por él suena doblemente mejor que el original, sin pensar en cuestiones de pureza sino de sentimiento.
-¿Y la técnica no debería marcar muchas diferencias?
-Mi hijo Chucho y su hija y mi nieta Dayane tienen una «sobre técnica» que nace de un impulso divino. Sin duda que los pianistas debemos tener buena técnica. Pero otros tienen «sobre técnica» que a veces la da el furor de la juventud. Hasta los 40 años un hombre tiene mucha fuerza pero desde los 50 decae. Y sin embargo en la música eso le da experiencia con los estudios y le ayuda a hacer las cosas mas bonitas poniendo todo el sentido. La cuestión no es tocar mejor, sino saber expresar. Es conocer y adaptarse al ritmo ayudándote de la técnica para saber dar expresión. Es como hablar. No es lo mismo hablar mucho y por hablar que hablar bonito.
El mejor contrabajista europeo
-¿Sentado el piano y con su edad la vida se ve...?
-Voy a cumplir 88 y cuando me siento al piano no me creo que los tengo. Me parece que tengo los mismos 20 años de siempre. Me veo igual. Pero las expresiones son distintas.
-¿Y que piensa de su contrabajista, el músico navarro Javier Colina?
-Que es el mejor contrabajista que hay en Europa. En un músico completo que toca piano, guitarra, acordeón. Tiene un oído increíble y un swing especial para tocar cualquier cosa. Es un súper músico. Tocamos cualquier tipo de música y también nos gusta divertirnos con la música clásica. Es un gran músico de jazz, y hace un jazz latino que tremendo. Pero si es bueno en todo esto es mucho mejor como persona. Y eso es muy importante, ser bueno en tu profesión pero una belleza como persona