Muchos musicólogos han dicho de Bebo Valdés que es uno de los
maestros que han cambiado el curso de la música cubana para que sea tan
internacionalmente conocida. Ya con 88 años, Bebo ha trabajado con las
mas grandes orquestas cubanas. Comenzó en la de Julio Cueva y después
paso a la Tropicana. Fue director de la orquesta de ese famoso Cabaret y realizó
en Cuba la primera descarga de jazz cubano en 1952.
Beny Moré trabajó con él hasta que se fue para formar su
propia orquesta. Bebo fue también uno de los primeros en orquestar el
mambo inventado por Cachao. Al tiempo creó su propio ritmo, la batanga.
Fue arreglista de Laserie, Fernando Álvarez, Pío Leyva, Celeste
Mendoza... Después se hizo director musical de Lucho Gatica. Al tiempo
se exiló y se fue a vivir a Estocolmo.
Tras treinta años de silencio y por una llamada de Paquito D"Rivera
grabó Bebo rides again, punto de inflexión porque comenzó
una nueva carrera a los 76 años. En 2000 participó en Calle 54
de Fernando Trueba con dos dúos históricos en Lágrimas
negras con Cachao y a dos pianos en La Comparsa junto a su hijo Chucho Valdés.
Después grabó en Nueva York El arte del sabor con Cachao y Patato.
El álbum se llevó dos premios Grammy. En 2003 grabó con
la producción de Javier Limón Lágrimas Negras junto al
cantaor Diego El Cigala con el que obtuvo un retundo éxito. Ahora está
girando con su última grabación Bebo de Cuba y llega a Baluarte
acompañado por su hijo Rickard Valdés en las pailas, Efrain Porro
en las tumbadoras y el navarro e internacional Javier Colina en el contrabajo.
Bebo no es pianista espectacular. Al contrario, es medido y absolutamente elegante,
con una transmisión de sentimiento envidiable. Con ustedes el maestro.
Música y longevidad
-¿Cree que la música regenera la vida y el espíritu y otorga
mas salud?
-Creo totalmente en eso. Los músicos que vivimos muchos años no
creo que sólo sea porque controlamos la bebida o los cigarrillos sino
porque sencillamente somos espirituales. La composición es algo que se
puede estudiar en sus formas de la fuga, la armonía, etc. Pero la espiritualidad
es algo que sentimos. Es como una melodía que suena en el aire cuando
estás dormido. Te levantas y la escribes mientras la escuchas mentalmente.
Aunque todas las cosas tienen sus excepciones. Las canciones folklóricas
mas lindas del mundo las han hecho músicos que no sabían escribir
partituras. Eso es espiritualidad. Otros las intentan escribir sólo a
base de conocimientos y nunca obtienen esos resultados.
-¿Entonces sin inspiración no es posible crear música?
-La música es una doble complicidad entre los estudios y lo que Dios
da a través del espíritu. Eso se transmite cuando uno está
dormido completamente, como si estuvieras muerto. Pero no, en tu sueño
igual que puedes soñar con cualquier cosa sueñas con una melodía.
Así que acostumbro a escribir en «momentos clave» porque
en realidad no soy yo siendo yo sino que es mi espíritu que llevo dentro.
Esto hay que saberlo entender.
-¿Siendo el resultado de una manifestación espiritual cree que
la música puede resultar una gran terapia para personas enfermas?
-Puede ser. Y también lo es para niños. Depende de cada individuo
y de sus sentimientos. Pero los resultados positivos de la música también
se observan especialmente en la niñez. Hay un
muchacho en Madrid que sus padre me llaman cada vez que vengo. Se moría
y el médico no acertaba con calmantes. Pero le ponían uno de mis
discos y el chiquillo se tranquilizaba. Esa familia casi me ha convertido en
su héroe cuando el chiquillo todavía no tiene ni un año
de vida. Creo firmemente en ese poder de la música.
-¿Ese sentimiento es un don de muchas personas?
-Lo es. Cuando un músico me dice que se hace durante la vida yo le digo:
«Mira, el músico nace. Después puede que no tenga la oportunidad
de saber música pero ya la lleva dentro. Y si estudia la podrá
desarrollar». El ser humano siempre cambia. Primero se amamanta, echa
a andar, le salen los dientes y a los seis o siete años llega su primera
metamorfosis y los dientes se le caen. A los trece llega otra metamorfosis y
otro gran cambio. De esta manera, va evolucionando su vida siempre en constante
cambio, juventud, madurez, declive y vejez. Con la música pasa lo mismo.
Yo sentado puedo oír una cosa. Ese que oye soy yo pero no soy yo porque
soy la materia con algo que está sonando dentro de mí que no soy
yo. Y esa forma de oir evoluciona con los años. La mayoría de
los músicos creemos un ciento por ciento en esto.
Saber de música
-¿De cualquier forma para hacer esos «tumbaos» que hace usted
hay algún tipo de método que se puede desarrollar?
-En aquel lugar donde naciste y te criaste tienes una base. En tu país
tienes unos ritmos tradicionales que se han transmitido de generación
en generación. Aquí en España
hay una persona que «sabe» muy poco música. Si él
no me lo llega a decir personalmente no lo hubiera creído. Es Paco de
Lucía. Y creo que posee la mejor técnica de un guitarrista. Cuando
me lo presentaron me dijo que no sabía música y le dije: «No
me engañe». El concierto de Aranjuez tocado por él suena
doblemente mejor que el original, sin pensar en cuestiones de pureza sino de
sentimiento.
-¿Y la técnica no debería marcar muchas diferencias?
-Mi hijo Chucho y su hija y mi nieta Dayane tienen
una «sobre técnica» que nace de un impulso divino.
Sin duda que los pianistas debemos tener buena técnica. Pero otros tienen
«sobre técnica» que a veces la da el furor de la juventud.
Hasta los 40 años un hombre tiene mucha fuerza pero desde los 50 decae.
Y sin embargo en la música eso le da experiencia con los estudios y le
ayuda a hacer las cosas mas bonitas poniendo todo el sentido. La
cuestión no es tocar mejor, sino saber expresar. Es conocer y adaptarse
al ritmo ayudándote de la técnica para saber dar expresión.
Es como hablar. No es lo mismo hablar mucho y por hablar que hablar bonito.
El mejor contrabajista europeo
-¿Sentado el piano y con su edad la vida se ve...?
-Voy a cumplir 88 y cuando me siento al piano no me creo que los tengo. Me parece
que tengo los mismos 20 años de siempre. Me veo igual. Pero las expresiones
son distintas.
-¿Y que piensa de su contrabajista, el músico navarro Javier Colina?
-Que es el mejor contrabajista que hay en Europa. En un músico completo
que toca piano, guitarra, acordeón. Tiene un oído increíble
y un swing especial para tocar cualquier cosa. Es un súper músico.
Tocamos cualquier tipo de música y también nos gusta divertirnos
con la música clásica. Es un gran músico de jazz, y hace
un jazz latino que tremendo. Pero si es bueno en todo esto es mucho mejor como
persona. Y eso es muy importante, ser bueno en tu profesión pero una
belleza como persona